Uno de los parajes naturales más emblemáticos por los que pasa el Camino del Quijote es, sin duda, las Lagunas de Ruidera. Un Parque Natural situado entre Ciudad Real y Albacete, y que está formado por 15 lagunas conectadas entre sí por cascadas y aguas turquesas que forman un recorrido de 30 km donde se pueden practicar un sinfín de actividades como el senderismo, el paddle surf, la vela, el kayak, etc. Dispone de zonas de baño durante el verano y también de buenos lugares para practicar la pesca deportiva.
Es reserva de la biosfera y zona de especial protección para las aves.
Es un paisaje único debido a las formaciones geológicas denominadas barreras travertínicas, que es lo que hace que se formen las cascadas, y en su parte más alta, tiene lugar el nacimiento del río Guadiana.
Posee una gran diversidad de flora donde podremos encontrar sotos, montes de encinares, álamos, pinos, masiega, eneas y aulagas. Esta vegetación da cobijo a multitud de especies animales, principalmente patos colorados, somormujos y zampullines. También podremos avistar martines pescador, carriceros, rabilargos, avutardas o águilas culebreras.
Entre los puntos de interés más destacados vamos a destacar los siguientes:
- Laguna Lengua, que es una de las más espectaculares debido a la presencia de terrazas naturales sobre sus aguas.
- Laguna San Pedro, por los preciosos reflejos montañosos
- Castillo de Peñarroya, ubicado en un roquedal que pertenece al término municipal de Argamasilla de Alba
- Cueva de Montesinos, de origen natural y perteneciente a Ossa de Montiel.
- Cascadas del Hundimiento, la mayor cascada de todo el Parque Natural.
Este paisaje peculiar embrujó al propio Cervantes y son varias las veces que son nombradas a lo largo de la novela:
«… se quería ir a cumplir con su oficio, buscando las aventuras, de quien tenía noticia de que aquella tierra abundaba, donde esperaba entretener el tiempo hasta que llegase el día de las justas de Zaragoza, que era el de su derecha derrota; y que primero había de entrar en la cueva de Montesinos, de quien tantas y tan admirables cosas en aquellos contornos contaban, sabiendo e inquiriendo asimismo el nacimiento y verdaderos manantiales de las siete lagunas llamadas comúnmente de Ruidera». Capítulo XVIII, parte II
«Dios os perdone, amigos; que me habéis quitado de la más sabrosa y agradable vida y vista que ningún humano ha visto ni pasado. En efecto, ahora acabo de conocer que todos los contentos desta vida pasan como sombra y seño, o se marchitan como la flor del campo. ¡Oh lloroso Guadiana, y vosotras sin dicha hijas de Ruidera, que mostráis vuestras aguas las que lloraron vuestros hermosos ojos!«. Capítulo XXII, parte II
«Yo, señor don Quijote de la Mancha, doy por bien empleadísima la jornada que con vuestra merced he hecho, porque en ella he granjeado cuatro cosas. La primera, haber conocido a vuestra merced, que lo tengo a gran felicidad. La segunda, haber sabido lo que se encierra en esta cueva de Montesinos, con las mutaciones de Guadiana la las lagunas de Ruidera». Capítulo XXIV, parte II.
Durante tu ruta por el Camino del Quijote, podrás pasar por este precioso lugar. Lleva la cámara de móvil preparada porque no podrás dejar de hacer fotos… y ¡pueden tener premio!
¿Nos cuentas qué te han parecido?


