El Camino del Quijote está sirviendo, entre otras muchas cosas, para que la que suscribe, pueda conocer lugares de La Mancha de esos que dejan con la boca abierta, platos típicos, parajes naturales y un sinfín de anécdotas acaecidas en pueblos por los que pasa nuestra ruta y que tienen que ver con la obra cervantina.
Hoy vamos a acercarnos a Argamasilla de Alba y la denominada Botica de los Académicos, lugar en el que los intelectuales del lugar celebraban sus veladas cervantinas. Aquí se reunieron con Azorín cuando visitó la villa con motivo del tercer centenario del Quijote en 1905.

El literato acudió a La Mancha para escribir una serie de artículos para el periódico El Imparcial. Se instaló en Argamasilla de Alba y desde ahí, visitó otros municipios cercanos. De esta vivencia surge su obra “La Ruta de Don Quijote”, donde acaba confesando su firme convicción de que la patria chica de Don Quijote es precisamente Argamasilla de Alba: “Don Quijote de la Mancha había de ser forzosamente de Argamasilla de Alba. Oídlo bien; no lo olvidéis jamás: el pueblo entero de Argamasilla es lo que se llama un pueblo andante”.
Los Académicos de Argamasilla siguen existiendo hoy en día como asociación cultural que tiene el objetivo de defender la tradición cervantina. Organizan Juicios Críticos Literarios donde, en tono jocoso, se juzga a las personalidades relevantes del mundo de la cultura, a los que se puede llegar a condenar a prisión en la cueva si no reconocen que Argamasilla de Alba es “El Lugar de la Mancha”.
Se puede visitar gracias a la gentileza de sus actuales propietarios. Justo enfrente podemos contemplar un busto de Azorín.


