Si pensabas que en Daimiel solo se podían visitar las famosas Tablas de Daimiel, estás muy equivocado porque, además de ese Parque Natural, el municipio esconde otra joya que no deja indiferente al visitante. Como sabéis, en el Camino del Quijote hay multitud de lugares por descubrir y este, es uno de ellos.
Hoy vamos a hablar de la Motilla del Azuer, situado a 10 km. de la localidad y junto a la vega del río Azuer. Es un yacimiento prehistórico de la Edad de Bronce (2200 – 1350 a.C.).
Tiene dos espacios diferenciados, por un lado, el monumental recinto fortificado que tiene entre 4 y 10 metros de altura, que está integrado por muros concéntricos y que era el lugar en el que se controlaba la actividad económica del asentamiento. Fuera de estos círculos concéntricos era donde se emplazaba el poblado.
Existieron 32 motillas, y 8 de ellas estaban en Daimiel. De la que hablamos hoy es la única que se puede visitar actualmente.
El interior tiene un diámetro de 40 metros. En él encontramos una torre central y en torno a ella, se disponen tres líneas concéntricas de murallas.
Es impresionante el pozo, una estructura hidráulica que abastecía al poblado y que tiene más de 4.000 años de antigüedad.
Destacan también los silos para almacenar cereal que tenían una capacidad aproximada de 6 m³, los hornos en los que se producía la cerámica, e incluso, donde se guardaba el ganado.
Al otro lado de los muros era donde se localizaba el poblado, con viviendas de planta rectangular y cuyo alzado era de barro con cubierta vegetal.
Sin duda, es una visita muy recomendable. Es necesario adquirir entrada, que incluye también el servicio de transporte ida y vuelta desde la localidad al yacimiento y viceversa.
Ya nos contaréis qué os parece.


