Hablar del Quijote es, irremediablemente, hablar de Dulcinea del Toboso. La amada de nuestro Ingenioso Hidalgo tiene como nombre real el de Aldonza Lorenzo y es natural de El Toboso. Es la mujer que encarna la belleza y la virtud de la época en la cabeza del Quijote.
A pesar de que en la novela nunca aparece en persona, es mencionada en multitud de ocasiones de modo que casi puede ser considerada un personaje más.
El retrato que Cervantes hace de Aldonza es el de una mujer fuerte, labradora, ni demasiado modesta ni demasiado limpia tal y como se puede observar en frases humorísticas tales como «dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha».
Sin embargo, la imagen idealizada de Dulcinea del Toboso en la cabeza de Don Quijote la muestra como «una joven virtuosa, sin par y sin igual belleza en toda la Mancha».
Como no podía ser de otra forma, en El Toboso se puede visitar la Casa Museo de Dulcinea, que se alberga en un edificio que mantiene parte de su estructura original del siglo XVI y que nos deja ver las características típicas de una casa manchega con sus diversas dependencias: molino, bodega, patios, corral, pozo, etc. Está declarada Monumento Histórico-Artístico.
Por 3 euros en su tarifa general, o 1,5 euros en su tarifa reducida, podemos visitar esta casa de martes a sábado en horario de 10h a 14h y de 15h a 18.30h, o los domingos de 10h a 14h.


