En el Camino del Quijote tratamos de recorrer todos los puntos que aparecen en la novela “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”. Algunos de ellos son nombrados como tal en la obra y otros se suponen en base a los estudios realizados por prestigiosos cervantistas.
Hoy nos acercaremos a uno de los agrupados en esos que figuran expresamente. Se trata de la Cueva de Montesinos, situada en las proximidades de la localidad de Ossa de Montiel, en la provincia de Albacete.

Es una cueva de origen natural que tiene 80 metros de profundidad, con un fondo por el que circula el agua, originada por la disolución de las aguas de lluvia en el roquedo de la zona.
La altura máxima interior es de 5 metros, 59 metros de anchura máxima y 45 metros de fondo.
La entrada se sitúa totalmente en horizontal.
Se tienen noticias de su ocupación desde la Edad de Bronce ya que en su interior se encontraron objetos como puntas de flechas de sílex, trozos de hachas pulimentadas o pequeñas piezas de metal tales como aretes, abalorios o sortijas, pero si por algo es conocida es por aparecer en un par de capítulos en la segunda parte del Quijote. En ellos, nuestro hidalgo desciende al fondo de la cueva y se queda dormido profundamente una hora, pero a él le parecieron tres días, tiempo en el cual tuvo un sueño en el que se encuentra con el propio Montesinos, un personaje recurrente en la épica castellana.
En 2017 fue declarada Bien de Interés Cultural.
Se pueden concertar visitas con cita previa en el Ayuntamiento.
Un lugar de especial relevancia que te animamos a visitar desde aquí.


